MAQ Módulo 1: Professional Practice — mi autoreflexión
Cuando vi que el primer módulo del MAQ se llamaba Professional Practice y no “Instalación” ni “Seguridad” ni nada técnico, mi primera reacción fue: ¿en serio? ¿Empezamos por esto?
Mi segunda reacción, después de leer qué se evalúa, fue incómoda. De esa incomodidad buena que te dice que algo te está tocando donde duele.
Lo que el módulo te pide que demuestres
Professional Practice no te pregunta si sabes configurar Moodle. Te pregunta si eres un profesional. Hay diferencia.
Concretamente evalúa cuatro cosas: cómo te comunicas dentro de tu organización, cómo colaboras con otros administradores, si reflexionas sobre tu práctica y si sigues formándote. Nada de comandos. Nada de ficheros de configuración. Pura actitud profesional.
Y ahí es donde me tuve que sentar a pensar.
La pregunta que me dejó quieto
¿Cuándo fue la última vez que documenté algo que resolví?
No para un cliente. No porque me lo pidieran. Sino porque tenía valor documentarlo.
La respuesta honesta: hace mucho. Demasiado. Llevo más de 20 años resolviendo problemas de Moodle — saturaciones de base de datos, configuraciones SAML imposibles, migraciones de NFS que nadie quería tocar — y la mayor parte de ese conocimiento está en mi cabeza. O en tickets cerrados que nadie va a leer.
El módulo llama a esto práctica reflexiva. Yo lo llamo reconocer que he sido un acumulador de conocimiento en lugar de un generador de conocimiento compartido.
La comunicación que damos por supuesta
Otra cosa que me hizo reflexionar: la comunicación organizacional.
Llevo años traduciendo entre dos mundos — el técnico y el pedagógico — sin ser del todo consciente de que eso es una habilidad, no algo que simplemente ocurre. Cuando le explico a un rector por qué necesitamos más RAM en el servidor, no le hablo de queries lentas ni de buffer pool. Le hablo de que los profesores tardan 40 segundos en cargar una página y los alumnos se van.
¿Lo tenía documentado como competencia? No. ¿Lo valoraba? Tampoco, especialmente.
El MAQ te obliga a nombrarlo. Y nombrar algo que haces de forma intuitiva es el primer paso para hacerlo mejor.
La comunidad que usamos pero a la que no devolvemos
Aquí viene el momento más incómodo de la autoreflexión.
He consultado el foro de Moodle.org cientos de veces. Probablemente miles. He encontrado soluciones a problemas muy específicos gracias a alguien que se tomó el tiempo de documentar su caso y publicarlo.
¿Cuántas veces he respondido yo en ese foro? ¿Cuántas veces he contribuido una solución que encontré?
Pocas. Muy pocas.
El módulo habla de colaboración profesional — participar en el Tracker, en los foros, en MoodleNet. No como obligación, sino como parte de lo que significa ser administrador de Moodle en serio. La comunidad es el activo más valioso del ecosistema, y funciona porque hay gente que da sin esperar nada a cambio.
Tengo una deuda con esa comunidad que este blog intenta empezar a saldar.
El CPD que hacemos sin llamarlo así
El desarrollo profesional continuo suena a cosa de departamento de RRHH. Pero cuando lo desglosé, me di cuenta de que lo hago constantemente — solo que sin registrarlo ni darle ese nombre.
Cada vez que leo las release notes de una versión de Moodle antes de actualizar. Cada vez que investigo una tecnología nueva para evaluar si tiene sentido en nuestros despliegues. Cada conversación técnica con un colega donde aprendo algo. Todo eso es CPD.
El problema es que si no lo registras, no existe. Y si no existe, no puedes demostrarlo cuando alguien — o el MAQ — te lo pide.
Lo que me llevo de este módulo
Professional Practice me ha dado un espejo un poco molesto pero necesario.
Soy técnicamente sólido. Eso lo sé. Pero ser un profesional completo implica comunicar lo que hago, compartir lo que sé, reflexionar sobre cómo lo hago y seguir aprendiendo de forma consciente.
Este blog es parte de mi respuesta a ese espejo. No es marketing. No es posicionamiento. Es el registro de alguien que lleva más de 20 años en esto y que ha decidido que ya es hora de que ese conocimiento salga de su cabeza.
El siguiente módulo sí va de cosas técnicas. Pero este era el más importante.